IBIZONIA

De como un loco decidió escribir un blog y demás desastres.

domingo, 15 de julio de 2012

De cómo la cosa es "mosqueante"



Porque no entiendo cómo diablos lo haces. Sabes? Hay gente que simplemente se va de mi vida, y no vuelven, y yo lo supero. Últimamente lloro por todo el que se va, ya sea de forma permanente o temporal, y ahora estoy aquí, llorando de nuevo, por ti. No encuentro palabras para describir lo que me provocas en este momento. Desde luego, no es amor. Tampoco odio. Es algo que mezcla tristeza e ira, una melancolía firme que esperaba ansiosa su momento. Esa majestuosa tristeza que a algunos ojos se les torna tan bella como trágica.

He averiguado cosas. Alguien me dijo una vez que podría describir mi vida uniendo casualidades, hoy te digo que no se equivocaba. La última casualidad me ha llevado directamente a ti, a encontrarme de lleno con tu pasado antes de que yo llegara a tu vida. Nunca me había parado a pensar en eso, no se me había ocurrido que, evidentemente, yo no era el primero en tu vida. Parece que tu pasado es ahora mi presente, un presente que probablemente deje escapar por desconfianza, por incomodidad y porque no sé que  pensar de todo. Me sigo preguntando si me has olvidado. Quiero que lo hagas, pero esta vez no por ti, sino por mi. Porque juro que no merezco esto, no me he portado tan mal. Después de siete largos meses por fin entiendo algo, debo intentar salir de aquí por mi. No digo que haya estado sólo todo este tiempo, es que, aún estando acompañado, así me sentía. Has provocado un vacío en mi, ahora desconfío, pienso mal, no me dejo guiar por la pasión, hago un mayor uso de la razón.

No tienes ni idea de por lo que he pasado, de como me cuesta todo. Aún así, sonrío, hablo, hago bromas, intento recuperar a aquel antiguo yo, aquel al que a todos caía bien, aquel que era capaz de enamorar a personas como tú. Tú. Es curioso, ya no suenas con la misma fuerza en mi cabeza, pero te sigo escribiendo, sigo unido a ti. Me pregunto qué piensas de mi. Has dejado de seguirme en Twitter, nunca es tarde... No sé si pensar que ya lo has superado o que te jodía ver cómo finjo ser feliz sin ti. Desde hace una semana veo que vuelven las indirectas, aunque ya no creo que sean para mi. O lo creía. Después de lo que he averiguado, me planteo si debería o no seguir adelante con ciertas cosas.

El otro día soñé que me llamabas para hablar, y hablamos. Por lo menos yo hablé. Fui duro, tajante, serio, estricto y no te di ni una puta tregua, tal como tú has hecho conmigo. Ambos sabemos que nunca podré ser así contigo, al fin y al cabo sigo siendo el mismo tonto de antes, aunque ahora algo menos feliz. Pero, sabes? Estoy remontando. Y estaré donde nunca he estado, por mi.

Te seguiré escribiendo, tranquilo, al fin y al cabo tras las lágrimas que a menudo violan la gravedad buscando tu nombre siempre encontraré aquí la manera de desahogarme. Que quede entre tú y yo.

Piensas en mi? Yo en ti más de lo que mereces...

lunes, 2 de julio de 2012

De cómo el vaso está a la mitad.



Pues así están las cosas. Creo que, por fin, he superado los eternos altibajos. Ahora el vaso está a la mitad. Ni medio lleno, ni medio vacío. Supongo que eso está bien, por lo menos estoy dejando de sentirme mal por ti... Aunque no es que mi pequeño corazón haya dejado de latir por alguien, ahora todo es raro. Estoy en una fase de mi vida en la que no sé muy bien qué sentir o cómo sentir.

Pero me da un poco igual. Prefiero esta curiosa estabilidad a estar como estaba hace unas semanas. Ahora estoy en paz, o intento estarlo. Salgo, me divierto, pienso (a veces en ti), conduzco... Sigo adelante. Hay que seguir.